
En el proceso de formación de protuberancias en las obleas, los residuos de flujo no constituyen un problema estético. En realidad, son un factor que afecta negativamente la eficiencia del proceso. Un solo punto frío en la zona de evaporación es suficiente para que el flujo no se elimine completamente. Las bolas de soldadura quedan desalineadas y el perfil de recocido también se ve afectado. Construimos nuestra plataforma de evaporación de flujo teniendo en cuenta esta realidad: el presupuesto térmico es algo ineludible, y cada oblea debe ser procesada de nuevo.
Lo que realmente importa es el funcionamiento interno del sistema. El sistema utiliza emisores de infrarrojos de onda corta para calentar las obleas, y un control en bucle cerrado asegura que la temperatura permanezca uniforme dentro de un rango de ±0,1°C en todo el área de 200/300 mm. La respuesta del sistema es instantánea, lo que permite seguir el proceso sin exceder los límites establecidos. Las salas limpias de clase 1–100 cuentan con una estructura que controla las partículas en suspensión: materiales con baja emisión de gases, sistemas de filtración HEPA y superficies lisas sin grietas. La repetibilidad del proceso está garantizada con una desviación del valor objetivo de ≤0,2% durante más de 5,000 horas de funcionamiento. Además, la plataforma integra tecnologías SECS/GEM para permitir un seguimiento preciso del proceso y un control eficaz de las condiciones de recocido.
El motivo por el cual este sistema funciona bien en el proceso de formación de protuberancias es porque la evaporación del flujo debe ocurrir antes de la deposición del soldador. Además, el flujo no debe dejar residuos ni provocar oxidación. Nuestra estabilidad térmica evita la ruptura del flujo y reduce los defectos relacionados con zonas frías, lo que permite una distribución más uniforme de las protuberancias y disminuye la necesidad de reprocesos. El consumo de energía se reduce gracias al control de los emisores mediante pulsos y al flujo de aire recirculado, lo que reduce el costo por oblea mientras se mantiene un espacio térmico adecuado para procesos de alta velocidad. En resumen: menos errores, periodos de mantenimiento predecibles y cumplimiento constante de los estándares establecidos.
Algunas notas prácticas: la plataforma requiere una alimentación eléctrica dedicada de 208–240 V, de 3 fases, así como una línea de aire comprimido para el módulo de manejo del aire. Es necesario dejar un espacio de 12–16 pulgadas en todos los lados, ya que esto es importante para el aislamiento térmico y el acceso al equipo. Para verificar el rendimiento del sistema, se debe realizar un análisis de las obleas en 4 puntos, a fin de asegurar que la temperatura sea uniforme. Después de la instalación, es necesario realizar una fase de calentamiento para estabilizar la salida de los emisores y asegurar el funcionamiento correcto del sistema de control.